miércoles, 9 de noviembre de 2011

La herramienta barbecho

Se denomina barbecho a la tierra que no se siembra durante uno o varios ciclos vegetativos, con el propósito de recuperar y almacenar materia orgánica y humedad. También se refiere simplemente a la tierra que se deja descansar por uno o varios años.
Wikipedia


Pero la experiencia me dice que no sólo es útil en la agricultura, como indica la definición anterior tomada de la Wikipedia, también sirve por ejemplo para la informática, y por lo visto, también para la mecánica.

Mi coche arrastra desde hace tiempo varias averías cojoneras. Son ese tipo de averías que el material a cambiar te cuesta X y la mano de obra para cambiarlo 10X. Por ese motivo se dejan ahí tiempo y tiempo con la esperanza de que algún día se solucione sola. Es lo que se denomina barbecho.

En mi caso son básicamente tres problemas: limpiaparabrisas trasero, calefacción y velocímetro. Detallo cada uno de ellos.
Limpiaparabrisas trasero. Creo que nunca llegó a funcionar bien. Que decidiese limpiar o no la luneta dependía más de factores absurdos como la fase lunar, si estabas en una carretera comarcal, o si una mujer con carrito de la compra me estaba mirando desde la acera en ese momento. A veces funcionaba y a veces no. Sin más. Y un día, hace dos años o más, dejó de funcionar definitivamente. Me pasé por el taller y parecía que no llegaba la señal de corriente al limpia, con lo cual podía ser algún corto del cable. Revisarlo desde el mando del volante hasta el limpia suponía un coste poco asumible. Aún así fuí insistente y de vez en cuando le daba un toque a ver si funcionaba. Pues la semana pasada resucitó y va como nunca. Misterios.

Calefacción. Si no recuerdo mal creo que se estropeó a principios del año pasado. Un día sin previo asiso... frio. Unos golpecitos al salpicadero, más golpes... una visita al taller... un cambio de líquido refrigerante como acto de desesperación a ver si sonaba la flauta... nada. Frío. Desde esa he dejado el selector de temperatura girado al máximo, al fin y al cabo no salía ni gota de calor. En el taller me dijeron que era el radiador de calefacción que seguramente se obstruyó. Coste: unos 40 € o poco más. Mano de obra de desmontar todo el salpicadero para poder cambiarlo.... 200 €. No necesité oír nada más, ahí se quedaría de por vida. Pues la semana pasada empezó a asomar un atisbo de calor. Más o menos en unos 15' ya hay una temperatura agradable en el coche. No es gran cosa pero por lo menos ya no tengo la sensación de ir conduciendo dentro de una nevera.

Velocímetro. Es la más reciente, sólo lleva conmigo unos meses pero es la más cojonera de las tres porque nunca sé a qué velocidad voy. El velocímetro marca lo que le apetece cuando le apetece. Puedo ir a 80 al ralentí en 2ª o en 5ª a 3000 rpm. Además a veces da saltos cayendo la aguja casi hasta el fondo. Nunca nadie ha tenido mejores frenos: de 70 a 20 en menos de un segundo. Se solucionaba con un golpe en el salpicadero. Bueno, durante un rato, después volvía a las andadas. Pues misteriosamente esta semana está funcionando casi en todo momento bien. Ya ni quise pasar por el taller porque seguro que el cable cuesta una mierdecilla y la mano de obra de quitar volante, cuadro y quien sabe que más... una salsa.

Y ahi está, el famoso barbecho, consistente en dejar la avería macerando hasta que un día empieza a funcionar. Bueno, evidentemente no funciona en todos los casos, si algo rompe no se va a arreglar sólo. Pero cuando la avería es misteriosa y sin ninguna explicación lógica aparente a veces es de mucha utilidad. Eso sí, hay que tener paciencia. También es sabido por todos que dura poco la alegría en la casa del pobre. A ver cuanto tardan en volver a estropearse...

2 comentarios:

  1. Algo parecido a rezar para solucionar algo pero sin rezar, no? :P

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  2. Sí, es algo así como un acto de fe.

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